miércoles, 20 de abril de 2011

El enigma de la Última Cena, ¿resuelto?

La Última Cena fue un miércoles y no un jueves, según un experto británico


La Última Cena que compartió Jesucristo con sus 12 apóstoles en la noche del Jueves Santo tuvo lugar en realidad un miércoles, según afirma un experto británico en un libro publicado por la Universidad de Cambridge. 

"He descubierto que la 'Última Cena" tuvo lugar el miércoles 1 de abril del año 33", declaró al diario The Times de este lunes el profesor Colin Humphreys, de la Universidad de Cambridge.
En un libro titulado "The Mystery of the Last Supper" ("El misterio de la última cena"), el universitario trata de aportar su granito de arena a un tema que divide a teólogos e historiadores.
"Ese es el problema: los expertos en la Biblia y los cristianos creen que la Última Cena comenzó tras la puesta de sol del jueves y la crucifixión se llevó a cabo al día siguiente hacia las 09h00. Los juicios de Jesús se produjeron en varias zonas de Jerusalén. Los expertos recorrieron la ciudad con un cronómetro para ver cómo se podían producir todos los acontecimientos entre el jueves por la noche y el viernes por la mañana: la mayoría concluyó que era imposible", subrayó el profesor, según extractos de su libro.
Los discípulos Mateo, Marcos y Lucas dicen que la Última Cena fue una comida pascual, mientras que Juan afirma que tuvo lugar antes de la Pascua judía. "La solución que he encontrado es que tienen todos razón pero que se refieren a dos calendarios diferentes", explica el universitario. Reconciliando los dos calendarios, el profesor concluye que la Última Cena se celebró en realidad la víspera del "Jueves Santo".

Palabras prohibidas en tu currículo

Palabras que no deben aparecer en tu currículo


Un error habitual es poner más información de la necesaria en el currículo. Sin embargo, para destacar frente al resto no hace falta presentar un documento rimbombante, sino más bien lo contrario.

Hay que tener en cuenta que las empresas dedican medio minuto a mirar el currículo de los aspirantes, por lo que conviene destacar solo lo imprescindible, y utilizar palabras 'clave' que capten la atención del seleccionador. Aquí van unos consejos para cuidar tanto la forma como el fondo de este documento clave:
Frases cortas. No es mejor un currículo con largos y cuidados párrafos. Para conocer la experiencia de un profesional, las empresas prefieren dos palabras mejor que una línea. Así que, está fuera de lugar incluir enunciados como: "Quiero mostrar mi interés en su oferta debido a…", "Debe saber que…", "Mi función como coordinador consistía en…". Es preferible hacer una síntesis: "Coordinador. Funciones:…"
En tiempo presente. Algunos verbos de acción como 'enfocar', 'consolidar' o 'promover' son bienvenidos. Y también el uso del tiempo presente, incluso para referirse a trabajos anteriores. En lugar de decir "Fui responsable del departamento administrativo…" o "supervisé informes bajo la dirección de… ", es mejor poner: "Responsable de…" o "Supervisión de informes…".
Evitar la 'paja'. Autocalificarse con adjetivos como 'emprendedor', 'maduro' o 'dinámico' no resulta muy adecuado. El empresario prefiere tener una visión objetiva del aspirante, a través de una carta de recomendación, por ejemplo. Y en el apartado de estudios, el consejo es destacar solo los relacionados con el puesto. El seleccionador deducirá que si el candidato es licenciado, habrá ido al colegio, al instituto…
Dar por supuesto. En el estilo de redacción, también hay que evitar expresiones ambiguas como "Podría desempeñar tareas…", además de dar por hecho que se tienen cualidades imprescindibles como "ética profesional" o "habilidades de comunicación", por lo que conviene pasar por alto estas cuestiones en el currículo.
Datos personales, los justos. Las circunstancias vitales no hay que ponerlas por escrito. Solo si la empresa se interesa, el candidato puede confesar su estado civil, hijos a su cargo, edad, etc.
Ahorrarse la firma. El documento debe contar con un título, que puede ser el nombre y los apellidos del candidato o, simplemente, 'Currículum vítae'; y no es necesario firmarlo al final: no está bien visto en el mundo laboral. La rúbrica de la carta de presentación se considera suficiente.
Organizado por bloques. Para llamar la atención de la compañía, mejor arriesgarse a ser superoriginal en otro asunto que no sea la estructura del currículo. Un modelo sencillo y bien esquematizado proporciona una imagen formal del aspirante. El documento puede hacerse más visual organizado por bloques: datos personales, objetivos y experiencia profesional, formación y aspectos de interés (este último para detallar algún dato concreto).
Diseño sencillo. En la presentación, no hay que abusar de las palabras en negrita o en cursiva, ni imprimir el currículo en un papel de colores. El formato de una hoja DIN-A4 en blanco es el más adecuado. Del mismo, el candidato debe entregar un original mecanografiado y con foto de carné.
Error imperdonable. Las faltas de ortografía o gramaticales admiten pocas disculpas. Revelan descuido por parte del candidato, que no ha revisado el currículo lo suficiente, o no ha pedido opinión a terceros para mejorar su presentación. Se acumulan así muchas papeletas para que el documento acabe en la 'papelera de reciclaje'.
A partir de este currículo como base, pueden hacerse cambios para ajustarlo según el puesto ofertado por cada empresa. Se trata del margen de 'marketing' del que dispone cada candidato para demostrar que es la persona adecuada para desempeñar un trabajo.

El biólogo que experimentó con su mujer

Científico usa inadvertidamente a su esposa como conejillo de indias

Los caminos de la ciencia son inescrutables. Al menos eso ha debido de pensar el biólogo especialista en vectores de contagio Brian Foy, que acaba de publicar el estudio de un caso que parece ser la primera evidencia documentada del contagio de una enfermedad (transmitida normalmente por mosquitos) vía contacto sexual.
Por Miguel Artime.
Supongo que a Foy, que trabaja para la Universidad del Estado de Colorado, no le hizo demasiada gracia dar a conocer los detalles íntimos de esta investigación, ya que la persona contagiada mencionada en el estudio era su mujer.
Todo sucedió en otoño de 2008, cuando Foy regresó a su hogar en Estados Unidos tras un viaje a Senegal en el que estuvo atrapando mosquitos para su investigación con malaria. Como es fácilmente entendible, Foy y su señora celebraron el reencuentro con un poco de amor, y ahí empezó el "incidente".
Aproximadamente cinco días después de su regreso, Foy enfermó de lo que finalmente resultó ser el virus Zika (una rara enfermedad transmitida por mosquitos). Poco después su mujer - que recordemos no había viajado a África - enfermó también.
Ciertamente no existen evidencias directas de que la mujer de Foy se haya contagiado a través de contacto sexual, pero las evidencias circunstanciales apoyan fuertemente esta hipótesis, ya que la especie de mosquito que sirve como vector a este virus no habita en Colorado.
 
Además, aunque esos mosquitos vivieran en dicho estado, para que un espécimen adquiera el virus tras picar a una persona infectada, y esté a su vez listo para contagiar a otra persona en futuras picaduras, el virus necesita cubrir un ciclo de 2 semanas. Sin embargo la mujer de Foy enfermó solo 9 días después del regreso de su marido.
La única explicación para el contagio es la que Foy explica en su trabajo (supongo que no sin rubor): "los pacientes 1 y 3 confirmaron el coito vaginal en los días inmediatos tras el regreso y antes de que comenzaran los síntomas".
Aunque se sospechaba que era posible, este profesor y el equipo que le ayudó a redactar el trabajo, creen que esta es la primera vez que se reporta que una enfermedad de transmisión vía picadura de insecto se contagia a través del sexo.
A pesar de que el trabajo es realmente interesante y una gran aportación a la ciencia, suponemos que a la mujer de Foy no le ha hecho demasiado gracia convertirse en conejillo de indias inadvertidamente.

 

Cirugía estética a los siete años

Se somete a cirugía estética con siete años

Los padres de una niña de siete años deciden someterla a cirugía estética para corregir sus orejas. Dicen que es la única forma de evitar los “abusos” en la escuela…

Por el bien de un hijo, haremos todo lo que esté en nuestra mano, tomaremos todas las decisiones y correremos todos los riesgos. Creo que así es como han pensado los padres de esta niña de siete años, al decidir que ingresaría a un quirófano para corregir sus “orejas de soplillo”.

Samantha nació con las orejas algo prominentes, despegadas, y la derecha destacaba incluso más que la otra. Acaba de comenzar su etapa escolar y, a veces, sus compañeros le recuerdan ese rasgo de su fisonomía con mofa, sin existir aún un verdadero problema de acoso. Parece ser que sus padres se anticipan a su aparición y están “cortando por lo sano”.




Una pierna algo más corta que la otra, dientes sobresalientes, ojos miopes: hay “defectos” que nos hemos acostumbrado a corregir en los primeros años de vida; las ortodoncias se han hecho populares, casi obligatorias, desde hace pocas décadas. Un gran número de personas mayores acude a la cirugía estética, ¿y ahora les toca a ellos? ¿Podría ser que dentro de algún tiempo fuese lo más normal del mundo arreglar una nariz, frente o barbilla a un niño pequeño?

Recuerdo a un compañero de clase que se sometió a una operación similar a esta, con nueve o diez años: estaba harto de que lo llamaran “Dumbo”. Pero ¿qué es belleza y qué es defecto...? Los niños no aprenden solos a valorar los rasgos, somos los adultos los responsables de que ellos señalen las peculiaridades de otros niños y niñas. Algo así explica la madre de Samantha: los mayores eran quienes

En casa a veces mis hijas me plantean este tipo de dilema: “Me molestan por tener vello en los brazos, mamá”. Les digo que deben ser felices con sus cuerpos y trato de minimizar la presión. Creo que la autoestima se gana con el apoyo de quienes te quieren. ¿No deberíamos acostumbrarnos a la diferencia? ¿Están los padres de esta niña mirando a su hija con los ojos de una sociedad intensamente obsesionada por la perfección física?

Olvídate de tener la tripa hinchada

Olvídate de los problemas de hinchazón

Si pese a hacer dieta no terminas de encontrarte más ligera, no te preocupes, tiene explícación. En algunas ocasiones, la hinchazón no se refleja en el peso, sino en el volumen. Si eres de las que tienen este problema, te proponemos un sencillo régimen para quitarte ese exceso de volumen, provocado por estreñimiento, gases, retención de líquidos, síndrome premenstrual, celulitis...

 

¿Qué comer?

Desayuno
Elige una de estas opciones.
  • Infusión de cola de caballo en ayunas (de venta en herbolarios y departamento de dietética de grandes superficies), un kiwi y cereales integrales con leche desnatada.
  • Un vaso de agua con unas gotas de limón en ayunas, zumo de pomelo, café con leche desnatada y tostada integral con aceite de oliva.
  • Zumo de naranja, pera, té verde y tostada integral con mermelada light de ciruela.
Comida
  • Puerros cocidos con vinagreta y filete de ternera a la plancha, aliñada con hierbas aromáticas. De postre, sandía.
  • Espárragos cocinados a la plancha y aliñados con zumo de limón y merluza cocida con mayonesa light. De postre, piña natural.
  • Acelgas rehogadas con jamón, pollo asado sin piel. De postre, melón.
Cena
  • Ensalada mixta con atún y huevo. De postre, gelatina.
  • Sándwich de pan integral con lechuga, tomate y pollo. De postre, una pera.
  • Verduras a la plancha (calabacín, tomate, berenjena, etc.). De postre, melocotón.
Mañana y tarde
  • Un yogur desnatado.
  • Fruta.
  • Infusión con tres galletas integrales.
Para completar la dieta, recuerda que debes reducir el consumo de grasas y sal, tomar alimentos ricos en fibra y beber dos litros de agua al día.

¿Intolerancia a los alimentos?
Hay numerosas personas que aun a dieta no adelgazan porque responden de forma anormal a determinados alimentos.
  • Solucionar el problema es tan sencillo como conocer esa comida que nos perjudica haciendo en casa el Test de Intolerancia a los Alimentos “Food Detective”.
  • Elaborado por analistas y médicos, cualquier persona puede hacérselo de manera sencilla en su hogar en sólo una hora.

Cómo acabar con la desagradable halitosis

Mal aliento o halitosis: una respuesta médica

El mal aliento o halitosis es un verdadero problema muy frecuente pero también es un tema tabú. Lo primero que hace la gente es intentar solucionarlo por sus propios medios…

Existen muchos productos en el mercado que dicen dar un aliento fresco. Cuestan mucho dinero, pero estas soluciones (gotas, sprays, enjuagues, chicles,etc.) solo enmascaran de manera temporal el problema, sin resolverlo.

Por eso hay que intentar convencerse de que el tratamiento de la halitosis es una verdadera terapia que entra en un cuadro médico.

¿Cómo se hace un diagnóstico?
Lo primero es determinar el origen del mal aliento que puede ser: la boca, los pulmones, la nariz o el tracto gastrointestinal. El halimetro (Halimeter®) permite cuantificar el nivel de halitosis y el origen.
Tras un examen clínico preciso permite determinar las causas.
¿Por qué acudir a un odontólogo estomatólogo especialista en mal aliento?
Porque en el 80% de los casos el origen es bucal. Después del diagnóstico, el estomatólogo va a derivar al paciente al médico especialista cuando no tiene un origen bucal. Pero si el origen es bucal, el estomatólogo pondrá en marcha el tratamiento adecuado.


¿Cuál es el tratamiento?
En resumen, tenemos que eliminar la causa y no enmascarar los síntomas.
Lo más frecuente es que la halitosis esté relacionada con una enfermedad periodontal (piorrea). Se trata entonces de eliminar las bacterias, parásitos, hongos, etc., para eliminar el mal aliento.
También, es posible encontrar causas salivares que pueden provocar halitosis.
¿Cómo resolverlo?
Pedir cita con un profesional competente que determinará el origen de su mal aliento y le dará una solución médica.

¿Cuántos coches se roban al día?

¿Cuántos coches se roban al día en España?




Cada día se roban en España alrededor de 300 vehículos, con la que la cifra anual de automóviles sustraídos en el territorio nacional se sitúa entre 100.000 y 120.000, según se desprende de un informe de Seguros.es, una web especializada en ofrecer comparación entre precios y pólizas de seguros online.

Los datos que maneja este portal de internet señalan que estas cifras suponen que el 0,53% de los coches que componen el parque de vehículos español resultan robados cada año.

La zona más peligrosa
Los datos del estudio indican que la provincia con un mayor índice de robos es Lleida, zona en la que los ladrones llegarían a sustraer hasta el 1,16% del total de vehículos registrados. El segundo puesto lo ocupa Málaga (1,14%), seguida de Granada (1,13%).

A pesar de estas estadísticas tan "alarmistas", lo cierto es que en el balance de criminalidad y delincuencia que publica anualmente el Ministerio del Interior figura la tasa de sustracciones de vehículos que, en 2010, se situó en 14,2 robos por cada 10.000 vehículos del parque de automóviles. Es decir, esta cifra indicaría que, anualmente, se roban el 0,14% de los automóviles que componen el parque de vehículos, casi un tercio de las estimaciones propuestas por el portal de seguros.

Poca preocupación
Los datos manejados por Seguros.es a la hora de realizar su estudio indican que los españoles se preocupan "poco" respecto a la probabilidad de que les roben su automóvil, ya que solo el 40% de los conductores españoles se muestra interesado en contratar una cobertura de robo en la póliza de su seguro de automóvil.

El análisis por profesiones revela que los directivos son los más interesados en contratar esta cobertura de robo (76,9%), seguidos por los funcionarios (72,5%) y los administrativos (68,4%). El porcentaje también varía entre quienes poseen un vehículo nuevo o usado (65,8% y 59,1%, respectivamente).

Robos a la baja
Sin embargo, las estadísticas del Ministerio del Interior parecen confirmar la "despreocupación" de los españoles ante el hipotético robo de sus vehículos. Y es que la tasa de sustracción de vehículos no ha dejado de descender en los últimos diez años.

Así, los 14,2 robos por cada 10.000 vehículos del parque registrados en 2010 supusieron una reducción en 3,5 puntos con respecto a la registrada en 2009. Además, el dato del año pasado se sitúa también muy por debajo de los 59,9 robos por cada 10.000 vehículos que se contabilizaron en el año 2001.