Hoy, 2 de febrero, se celebra el
Día Internacional de los Humedales, definidos como "extensiones de marismas y pantanos, o superficies cubiertas de agua, sean éstas de régimen natural o artificial, permanentes o temporales, estancadas o corrientes, dulces o saladas, incluidas las extensiones de agua marina cuya profundidad en marea baja no exceda de seis metros". "Los humedales y los bosques" es el lema de 2011,coincidiendo con la celebración del
Año Internacional de los Bosques proclamado por las Naciones Unidas.
Los humedales juegan un papel clave en el ciclo hidrológico o en el ciclo del carbono, además de contribuir al mantenimiento de la
diversidad biológica y cultural. Sin embargo, los ecosistemas húmedos figuran entre los más gravemente amenazados del planeta. Sólo en España,
durante los últimos 50 años ha desaparecido aproximadamente un 60% de la superficie total encharcable.
En 1971, hace exactamente cuatro décadas, se adoptó en la ciudad iraní de Ramsar la
Convención sobre los Humedales de Importancia Internacional con la finalidad de implementar acciones de conservación y el uso racional de estos ecosistemas. Es el más antiguo de los modernos acuerdos intergubernamentales sobre el medio ambiente y actualmente cuenta con 159 miembros que tratan el manejo del agua y los ecosistemas. España se adhirió en 1982, y
más de medio centenar de humedales españoles se incluyen dentro de este convenio, entre ellos el Parque de
Doñana, las Tablas de Daimiel, el Delta del Ebro o la Laguna de Gallocanta. El Centro Español de Humedales ha lanzado este año la campaña de sensibilización "Mójate por los humedales", que tiene como objetivo ejecutar una serie de acciones de voluntariado en diferentes humedales españoles a lo largo del año 2011.
Cuarenta años de historia
La
Convención de Ramsar fue originariamente creada para
conservar los humedales como hábitat vital para las aves acuáticas, reconociendo que estas especies, en sus
migraciones estacionales, pueden atravesar las fronteras, y que en consecuencia deben ser consideradas como un recurso internacional. Sin embargo en los últimos 40 años a ampliado sus miras al apoyar los distintos beneficios socioeconómicos que los humedales brindan a las personas de todo el planeta. No en vano, las antiguas civilizaciones surgieron y evolucionaron al borde de los grandes ríos y de los humedales asociados a ellos y la salvaguarda del bienestar de mucha gente sigue dependiendo hoy día de sus
recursos hídricos, alimentarios y de otra índole y de sus múltiples funciones vitales. Además, gran parte del abundante patrimonio arqueológico y cultural del mundo guarda estrecha relación con las riquezas naturales de sus humedales.
La Convención colabora de forma especialmente estrecha con cinco organizaciones no gubernamentales mundiales: BirdLife International, International Water Management Institute (IWMI), Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), Wetlands International y WWF International. Posee acuerdos de colaboración con la mayoría de las convenciones mundiales sobre medio ambiente, e incluso actúa como principal asociado en la ejecución en relación con los humedales para el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB).
Los orangutanes desarrollan herramientas y comportamientos que se comunican por imitación, y que varían en culturas regionales, según un estudio científico publicado por la revista
Science en 2003.
La principal amenaza que sufren hoy en día los orangutanes es la deforestación para dejar sitio a plantaciones destinadas a producir aceite de palma, que luego se emplea como biocombustible.
Los gestos de los orangutanes tienen un significado intencional, según los resultados de un estudio difundido hace poco en la revista Animal Cognition. Cuando los orangutanes quieren estar solos lo comunican abriendo los brazos con los codos hacia fuera y extendiénlos con las palmas de las manos hacia abajo, señalaron los investigadores. Y para pedir comida se llevan una mano a la boca.
Los orangutanes, sin embargo, son el mamífero arbóreo de mayor tamaño que existe. Y pasan más del 95% de su tiempo en los árboles.
Actualmente los orangutanes sólo sobreviven en libertad en las islas indonesias de Borneo y Sumatra.