jueves, 12 de diciembre de 2013

Descubren en Guatemala el primer mural maya pintado al fresco





Investigadores de la Universitat de València (UV) y de la Universitat Politècnica de Valencia (UPV) han descubierto en la ciudad maya de Chilonché (Guatemala) el primer mural maya pintado al fresco, en el marco del proyecto La Blanca.

Así lo han dado a conocer este jueves en una rueda de prensa los codirectores del proyecto arqueológico, los profesores de la UPV Gaspar Muñoz y de la UV Cristina Vidal. Al acto también han asistido el cónsul de Guatemala en Valencia, Ernesto Bonet; la decana de la Facultad de Geografía e Historia de la UV, Ester Alba, así como la directora del Instituto Universitario de Restauración del Patrimonio, Teresa Doménech, entre otros.

El mural maya fue localizado en el interior de un cuarto de un antiguo palacio maya construido en el periodo clásico tardío (600-900 dC), un edificio que forma parte del conjunto de la Acrópolis de Chilonché y que durante siglos estuvo sepultado por la selva.

Los investigadores han destacado la importancia de este hallazgo porque debido el húmedo clima tropical "son poquísimos los murales que se conservan de los mayas", ha explicado Cristina Vidal. Al respecto, Gaspar Muñoz ha detallado que se ha logrado conservar gracias a que la sala fue clausurada intencionadamente con piedras y tierra por los propios mayas.

Asimismo, han resaltado que la pintura al fresco empleada es una técnica "muy novedosa" y, además, han subrayado que desde el punto de vista artístico las pinturas son "excepcionales" por lo que respecta a la superposición de planos y personajes.

En las pinturas halladas aparecen figuras masculinas y femeninas en diferentes actitudes y tamaños, pintadas con colores negro rojo y ocre, y acompañadas con signos jeroglíficos que mencionan sus nombres. Entre otras, aparecen escenas en las que se realizan ofrendas a un personaje especial.

ACONTECIMIENTO HISTÓRICO

El desciframiento de los jeroglíficos está permitiendo profundizar en el contenido de estos dibujos. Los trabajos se están centrando en continuar con la interpretación de textos y pinturas y, en este sentido, los profesores creen que podrían poner luz sobre un determinado acontecimiento histórico que podría estar relacionado con el poder y el acceso al trono, aunque no han querido aventurar conclusiones hasta que no concluyan los trabajos.

Dada la importancia del hallazgo, y una vez realizada la intervención de salvamento, documentación y restauración de las pinturas murales, los investigadores consideran necesario poner en marcha un programa de salvaguarda no sólo de las pinturas halladas, sino también de las que previsiblemente se encuentran en el interior de otros de los cuatros que forman el palacio maya.

Así, en otra de las salas del mismo edificio se han encontrado también restos de pinturas murales, pero al haber estado expuestas a la intemperie han desaparecido en gran parte. Sin embargo, los investigadores no descartan nuevos descubrimientos en estas zonas poco exploradas de la región.

Fuente: Europa Press


'Nunca más publicaré en Nature o Science'

* Randy Schekman pide el boicot para las grandes revistas

* Considera que priman más el impacto que la calidad 



 "Son como diseñadores de moda o la cultura del bonus de Wall Street". La comparación puede parecer soreprendente refiriéndose a la elite de las revistas científicas, pero eso es lo que ha hecho el Nobel de Medicina 2013 Randy Schekman, que ha declarado el boicot a publicaciones como Nature, Science o Cell por el daño que a su juicio le están haciendo a la ciencia.

En un artículo publicado en el diario británico The Guardian coincidiendo con la ceremonia de entrega de los Nobel en Estocolomo, Schekman ha lanzado un duro alegato contra la política de publicación de estas revistas, las más prestigiosas de su campo, porque considera que priman más el impacto que puedan tener los estudios que recogen que su propia calidad.
Y cita, entre otros problemas, que muchos de los responsables de estas publicaciones no son científicos en activo, sino profesionales del mundo editorial, más preocupados por el eco que van a tener que por el contenido científico propiamente dicho.
Los principales editores de Nature y Science ya le han respondido, en declaraciones al mismo diario británico, asegurando que su principal preocupación es la divulgación científica ("no el eco mediático que puedan tener los artículos") y que tienen un amplio equipo editorial de revisores para seleccionar los trabajos que publican.
"Yo mismo he publicado en las grandes marcas, incluyendo alguno de los paper [estudios científicos] que me valieron el Nobel, pero ya nunca más", asegura el biólogo de la Universidad de Berkeley, que este mismo año compartió el galardón en la categoría de Medicina con James Rothman y Thomas Südhof por sus trabajos sobre la biología de la célula.
Schekman critica que el restringido número de estudios que seleccionan estas "revistas del lujo" hace que se parezcan mucho a "diseñadores de moda que hacen una edición limitada de bolsos" porque saben que eso genera demanda. Pero también compara el negocio editorial científico con la cultura bursátil del bonus, "y todos sabemos las consecuencias que esos incentivos distorsionadores han tenido en la banca y las finanzas".
El investigador admite que no publicar en esas revistas puede suponer un problema para muchos científicos, cuyo acceso a becas y proyectos depende en gran medida de en qué revistas hayan aparecido sus trabajos. Por eso pide a la comunidad científica, a sus colegas y universidades que abracen también este boicot. A cambio, propone, existe un amplio abanico de revistas de difusión gratuita (él mismo es editor de una de ellas), que aceptan los textos por su calidad científica, "sin mayúsculas artificiales".
Su alegato no deja títere con cabeza y también arremete contra el llamado factor de impacto, que mide el número de veces que algún artículo es citado. Aunque como Scheker apunta, estas citas pueden deberse a que sea un buen trabajo, pero también a que sea llamativo, provocador o, incluso, erróneo. De hecho, cita algunos de los ejemplos más llamativos en los que revistas como Science se han visto obligadas a retractarse tras publicar algún estudio fraudulento o con errores.
"Igual que Wall Street necesita romper con la cultura del bonus, los científicos debemos romper con la tiranía de las revistas de lujo. El resultado será una investigación mejor que sirva a la ciencia y a la sociedad", concluye.

Enfermera revela las cinco cosas que la gente más lamenta en su lecho de muerte


Durante muchos años he trabajado en cuidados paliativos. Mis pacientes eran los que habían ido a casa a morir. Algunos momentos increíblemente especiales fueron compartidos. Estuve con ellos durante las últimas tres a doce semanas de sus vidas.
La gente madura mucho cuando se enfrentan a su propia mortalidad. Aprendí a nunca subestimar la capacidad de una persona para crecer.  Algunos cambios fueron fenomenales. Cada uno de ellos experimentó una variedad de emociones, como es de esperarse, la negación, el miedo, el enojo, remordimiento, más negación y finalmente la aceptación. Sin embargo, cada paciente encontró su paz antes de partir, cada uno de ellos.
Cuando se le preguntó acerca de los arrepentimientos que tenían o cualquier cosa que haría de manera diferente, los temas comunes surgieron una y otra vez . Éstos son los cinco más comunes:

1. Ojalá hubiera tenido el coraje de vivir una vida fiel a mí mismo, no la vida que otros esperaban de mí.

Este fue el lamento más común de todos. Cuando las personas se dan cuenta de que su vida está a punto de terminar y miran hacia atrás con claridad, es fácil ver cuántos sueños no se han cumplido. La mayoría de la gente no había cumplido aún la mitad de sus sueños y tenía que morir sabiendo que era debido a las elecciones que habían hecho, o que no hicieron.
Es muy importante tratar de honrar al menos algunos de sus sueños en el camino. Desde el momento en que se pierde la salud , ya es demasiado tarde. La salud conlleva una libertad de la que muy pocos se dan cuenta, hasta que ya no la tienen.

2. Ojalá no hubiera trabajado tan duro.

Esto salió de cada paciente de sexo masculino que cuidé. Se perdieron la juventud de sus hijos y la compañía de su pareja. Las mujeres también hablaron de este pesar. Pero como la mayoría eran de una generación anterior, muchos de los pacientes de sexo femenino no había sido el sostén de su familia. Todos los hombres que cuidé lamentaron profundamente el haber gastado tanto sus vidas en la cinta de una existencia de trabajo.
Al simplificar su estilo de vida y tomar decisiones conscientes en el camino, es posible que no necesite los ingresos que usted cree. Y mediante la creación de más espacio en su vida, usted será más feliz y más abierto a nuevas oportunidades, otras más se compatibles a su nuevo estilo de vida.

3. Ojalá hubiera tenido el coraje para expresar mis sentimientos.

Muchas personas suprimieron sus sentimientos con el fin de mantener la paz con los demás. Como resultado, se conformaron con una existencia mediocre y nunca llegaron a ser lo que eran realmente capaces de llegar a ser. Muchas enfermedades se desarrollan como un resultado relacionado con la amargura y el resentimiento que cargan.
No podemos controlar las reacciones de los demás. Sin embargo, aunque las personas pueden reaccionar inicialmente al cambiar la forma en que están hablando honestamente, al final se plantea la relación a un nivel completamente nuevo y más saludable. O eso, o soltar las relaciones poco saludable de su vida. De cualquier manera, usted gana.

4. Me hubiera gustado haber estado en contacto con mis amigos.

A menudo no se dan cuenta realmente de los beneficios de los viejos amigos hasta después de semanas de convalecencia, y no siempre fue posible localizarlos. Muchos de ellos habían llegado a estar tan atrapados en sus propias vidas que habían dejado que amistades de oro se desvanecieran por el paso de los años. Pese a los lamentos profundos acerca de no dar a las amistades el tiempo y el esfuerzo que se merecían. Todo el mundo pierde a sus amigos cuando está muriendo .
Es común para cualquier persona en un estilo de vida ocupado, dejar que las amistades desaparezcan. Pero cuando usted se enfrenta con su muerte de cerca, los detalles físicos de la vida desaparecen. La gente quiere tener sus asuntos financieros en orden si es posible. Pero no es el dinero o el estatus lo que tiene una verdadera importancia para ellos. Quieren poner las cosas en orden más para el beneficio de aquellos a quienes aman. Por lo general, sin embargo, están demasiado enfermos y cansados para manejar esa tarea. Al final todo se reduce al amor y las relaciones. Eso es todo lo que queda en las últimas semanas, el amor y las relaciones.

5 . Me hubiese gustado permitirme a mí mismo ser más feliz.

Esta es una sorprendentemente común. Muchos no se dieron cuenta hasta el final de que la felicidad es una elección. Se habían quedado atrapados en patrones y hábitos antiguos. El llamado “confort” de la familiaridad desbordado en sus emociones, así como su vida física. El miedo al cambio les había hecho vivir fingiendo a los demás, y para su yo, que estaban contenidos. Cuando muy adentro, anhelaban reír de verdad y tener esa estupidez en su vida de nuevo.
Cuando usted está en su lecho de muerte, lo que los demás piensan de ti está muy lejos de tu mente. ¡Qué maravilloso es ser capaz de sonreír otra vez , mucho antes de que te estés muriendo!.
La vida es una elección. Es su vida. Elija conscientemente, elija sabiamente, elija honestamente. Elija felicidad.

viernes, 18 de octubre de 2013

8 dudas resueltas gracias a la epigenética


Los incesantes descubrimientos en esta disciplina explican por qué se producen muchas de nuestras funciones y disfunciones biológicas, desde la especialización celular al envejecimiento.

¿Cómo saben las plantas que tienen que florecer en primavera?
La epigenética permite que el ADN responda a las diferentes condiciones ambientales. Se ha comprobado , por ejemplo, que las plantas memorizan los cambios estacionales para saber cuándo deben mantenerse aletargadas frente a las duras condiciones invernales y cuando llega el momento de crecer, florecer y reproducirse. Un estudio publicado por el Centro de Biotecnología y Genómica de Plantas de la Universidad Politécnica de Madrid reveló que el ADN se modifica en los distintos ciclos del año, de tal manera que existe una señal epigenética más intensa en invierno- 5-metil-citosina- y otra propia de la primavera y al estío –acetilación en la histona H4-.
¿Cómo se forman los recuerdos?
Para archivar o borrar experiencias, cada día el ADN de las neuronas se metila y desmetila, es decir, sufre modificaciones en la citosina, una de las cuatro letras del genoma. Científicos de la Universidad de Alabama han demostrado que la información se almacena  de manera estable en la memoria mediante alteraciones en las histonas – proteína que empaqueta el material genético- de ciertas células del hipocampo.
¿Cómo afecta el estrés de los padres a los hijos?
Michael S. Kobor, de la Universidad de Columbia Británica, en Canadá, descubrió el año pasado que cuando lo progenitores están sometidos a tensión, sufren depresión o experimentan problemas de pareja mientras sus hijos tienen entre tres y cuatro años de edad, estos chavales desarrollan significativas alteraciones epigenéticas en la adolescencia. La modificación se observa hasta en 139 genes, si el estrés lo sufrió la madre; y en 31 cuando la víctima era el padre. Este deterioro afectaria, entre otras cosas, a la formación de nuevas neuronas, la gestión de la insulina en el cerebro y la reparación de daños en el ADN.
¿Qué causa el autismo?
Analizando el epigenoma de cincuenta parejas de gemelos que padecían esta enfermedad, científicos del King’s College de Londres identificaron patrones de metilación. En función de las zonas del ADN a las que afectaban y el número de vezes que aparecían, podían explicar las diferencias en la severidad de las dificultades para la interacción social, los comportamientos repetitivos y los trastornos del lenguaje, entre otros síntomas. Y podría conducir a una cura si se identifican y se revierten los cambios epigenéticos clave.
¿Por qué todas nuestras células tienen el mismo ADN y, sin embargo, son tan diferentes?
Es al modularse la expresión de los genes cuando unas células forman parte de la retina del ojo mientras que otras, por ejemplo, se integran en el músculo cardíaco y hacen latir el corazón. Ségun Randy Jirtle, Investigador del Laboratorio de Epigenética de la Universidad Duke, en EE.UU., también el epigenoma explica que , pese a que nuestro material genético es muy parecido al de los monos y ratones, “no luzcamos ni un larga cola ni un hocico con bigotes”.
¿Por qué crecen los tumores?
Los seres humanos contamos con genes que evitan el crecimiento descontrolado de las células; en condiciones normales, se ocupan de protegernos frente al cáncer. Pero el humo del tabaco, la exposición a fertilizantes, el exceso del estrés y otras agresiones les colocan una marca química, una especie de señal de stop epigenética, que bloquea su actividad y les impide cumplir su misión. Con nuestros guardianes atados de pies y manos, las células malignas proliferan y luego se diseminan a través de metástasis. La buena notícia es que si aprendemos a invertir estos cambios del ADN podríamos evitar la enfermedad.

¿Qué cambia cuando envejecemos?
Nacemos y morimos con los mismos genes; lo que se desgasta a medida que cumplimos años son las marcas epigenéticas. A esa conclusión han llegado científicos del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL), en Barcelona, tras analizar células sanguíneas de un recién nacido, un treintañero y una persona de 103 años. En comparación, el centenario presenta un epigenoma que ha perdido muchos interruptores encargados de apagar la expresión de genes inapropiados y, en cambio, tiene desactivado el botón que hace funcionar otros protectores. La buena noticia es que modificando la dieta o tomando fármacos se podría alargar la vida, ya que las lesiones epigenéticas son reversibles.
¿Por qué unas personas són más impulsivas que otras?
Las adversidades, en la infancia, ya sea por un parto precoz o por una familia desestructurada, pueden alterar la regulación de genes que afectan tanto al control emocional como a la capacidad de discriminar qué comportamientos deben inhibirse. En última instancia, conducirían a conductas impulsivas, según concluía un estudio realizado por científicos de la Universidad de Gotemburgo, en Suecia, y la Universidad de Florida, en EE.UU. Incluso podrían relacionarse con la adicción al juego, al alcohol y a la comida. Los autores la atribuyen a cambios que afectan al sistema de la dopamina- el neuro-transmisor del placer-, al circuito de la serotonina- la molécula de la felicidad- y a la producción del neuropéptido Y, el cual, entre otras funciones, controla el hambre.

¿Cómo borrarle la memoria al cáncer?




¿Y si pudiéramos reprogramar las células malignas para que vuelvan a ser normales? El doctor Jay Bradner podría tener la clave.
Seguramente no te dirá nada, pero la siguiente sucesión de letras y signos es una perfecta plasmación de la nueva filantropía:
C1 C1 = C C = C ( C2 = N [C@ @H] (CC (COC(C) (C)C) = O)C3= NN=C(C) N3C4=C2C (C) = C(C)S4)C=C1
Así se transmite la identidad química de una molécula contra el llamado carcinoma de la línea media con reordenamiento del gen NUT, una rara y agresiva forma de cáncer que suele matar a los pacientes en menos de un año después del diagnóstico. Codificada para confeccionar representaciones bi o tridimensionales, es la típica información celosamente guardada por las compañias farmacéuticas, ya que su valor potencial asciende a millones de dólares. Y sin embargo, el médico y químico Jay Bradner, creador del compuesto, la está regalando al mundo.
Un especial libro de recetas. “Nuestra misión es acelerar la disponibilidad de medicinas específicas para los pacientes oncológicos”, ha declarado Bradner, que trabaja en el Dana-Farber Cancer Institute de Boston. Hasta el momento, a compartido su hallazgo con 250 centros de investigación en decenas de países. Aunque su generosidad aumentó la presión competitiva en su propio laboratorio, la recompensa es que ahora hay muchas más personas interesadas en el citado carcinoma: al menos diez artículos sobre él han sido publicados últimamente en las revistas científicas más prestigiosas.
Bradner se ha especializado en el difícil y emergente campo de la epigenética. El enfoque de esta disciplina es estudiar el genoma humano como una especie de recetario que produce diferentes células y distintos biológicos

Generoso con causa.El químico y médico norteamericano Jay Bradner ha donado desinteresadamente a 250 laboratorios la fórmula de la molécula diseñada por su equipo, que podría revolucionar la lucha contra el cáncer.

en función de los genes que se encienden o se apagan durante el proceso de división. La expresión del gen correcto en el momento preciso sucede gracias a los llamados marcadores epigenéticos, una compleja serie de modificaciones moleculares y estructurales en el ADN – metilación – y en las proteínas que se unen a él – acetilación - . Como ya hemos explicado en el primer capítulo del dossier, esos cambios alteran la actividad de un gen sin modificar su secuencia original. En este sentido, el objetivo de Bradner es borrarle la memoria al cáncer.
Esto es, lograr que, cuando la célula cancerosa se divida, olvide su identidad y se convierta en una célula normal. Así cesaría su proliferación descontrolada. “ Con todo lo que debe hacer para matar el paciente, ¿Cómo se acuerda de lo que es?, ¿por qué no se convierte en una célula de ojo o de corazón?, ¿cómo sabe que su esencia radica en ser maligna? La razón es que el cáncer coloca pequeñas señales aquí  y allá para recordar a la célula maligna que debe de seguir “reproduciéndose”, aclara el experto.
Esas instrucciones químicas epigenéticas están hechas de tres tipos de proteínas, clasificadas como escritoras, lectoras y borradoras. Su misión es adherirse al exterior del ADN, realizar cambios estructurales y decirle a la célula cuál es su papel. “La naturaleza de estas reacciones implica que los procesos epigenéticos son susceptibles a la intervención química. En otras palabras, están abiertos al tratamiento con fármacos”, concluye el médico norteamericano.

Un jinete del Apocalipsis. Mientras trabajaba con el carcinoma de la línea media, al equipo de Bradner se le ocurrió la idea de fabricar algo para inutilizar los manuales que contienen las
instrucciones epigenéticas. Sabían cómo hacerlo: bloqueando la cerradura de uno de ellos, la proteína BRD4. Así nació la molécula heroica JQ1 – en honor a quien la diseñó, el químico Jun Qi -, y su trabajo vale por dos, ya que, además de pararle los pies a la BRD4, entorpece la manifestación de otra proteína llamada myc, involucrada en un 70% de los cánceres humanos. Estamos hablando de uno de los jinetes del Apocalipsis.
Hasta hace poco, la terrible myc era considerada una diana terapéutica rebelde, porque, a pesar de todos los esfuerzos, los investigadores eran incapaces de apagar su expresión. Las partes activas de su estructura no son accesibles a las pequeñas moléculas medicinales creada por los químicos. Por eso, Bradner dedujo que el bloqueo de la BRD4, una de las mayores colaboradoras de la myc- entre las dos se encargan de que la célula normal pierda su identidad y piense como una tumoral-, sería una forma indirecta de resolver el  problema. “Confundir a la BRD4 es el equivalente químico a levantar una pantalla de humo”, dice el experto. La estratagema ha funcionado hasta el momento en ratones de laboratorio y, lo que es más importante , también surtió efecto en las células cancerosas de un individuo de veintinueve años que las donó  poco antes de morir, con la esperanza de ayudar a pacientes futuros.
Una molécula multiusos. La ciencia generada por los centros de investigación que obtuvieron el JQ1 como regalo está revelando ventajas insospechadas de este anticancerígeno. Por ejemplo, parece efectivo no solo en los tumores sólidos, como el carcinoma de la línea media – estos tipos de cánceres son más difíciles de tratar porque el fármaco tiene que penetrarlos- sino  también en la leucemia: las células malignas vuelven a ser glóbulos blancos normales. Por otro lado, los ratones con mieloma múltiple, un cáncer muy agresivo de la médula ósea, están respondiendo espectacularmente a la molécula. Asimismo, ensayos con roedores obesos han demostrado que a la grasa se le olvida acumularse peligrosamente en las celulas del higado. Finalmente, el JQ1 ha sido usado para estudiar algunas dolencias infecciosas, como el sida y la enfermedad del beso o mononucleosi infecciosa, que está provocada por el virus de Epstein-Barr.

“Ni en veinte años mi laboratorio podría abordar la cantidad de estudios que se han llevado a cabo en un año gracias a este enfoque abierto”, ha explicado Bradner en la revista Nature. Con quince millones de dólares aportados por la compañía inversora HealthCare Ventures, fundó la empresa de biotecnología Tensha Therapeutics. Actualmente  está enfocada en buscar derivados del JQ1 que presenten los menores efectos secundarios posibles, primer paso  esencial en el desarrollo de una medicina eficaz. El problema con estos nuevos fármacos es que tienden a bloquear cerraduras en las proteínas de células tanto enfermas  como sanas, sin distinción; de ahí su toxicidad.
Más recientemente, un grupo de investigadores encabezados por Stephen Baylin, profesor de Oncología en la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, cosechó alentadores resultados con otro tratamiento epigenético para frenar el cáncer avanzado de pulmón. Curiosamente, algunos de los participantes en el estudio que no respondieron al ensayo clínico sí mostraron una reacción insospechadamente buena a los compuestos de quimioterapia convencional que se les administraron luego. Baylin piensa que la 5-azacitidina, el primer fármaco desmetilizante, alteró las células de los tumores de alguna manera para hacerlas más sensibles a la medicación.
Por su parte, la bióloga Soojin Yi, del Instituto de Tecnología de Georgia, En EE.UU., comparó muestras de cerebros de personas y chimpancés para responder a la siguiente pregunta: ¿por qué presentan los seres humanos una tasa tan elevada de cáncer, mientras que sus parientes evolutivos más cercanos casi nunca desarrollan la enfermedad? Como explicaba en la publicación American Journal of Human Genetics, la diferencia estribaría en el proceso epigenético de la metilación, capaz de apagar la expresión de un gen.
La Lista negra. Nosotros tenemos cientos de genes con niveles de metilación mucho más bajos que los de los simios analizados. “Esta relación incluye números desproporcionalmente altos de fragmentos de ADN relacionados con enfermedades”, escribía Yi. “Están ligados al autismo, a defectos en tubos neuronales y al alcoholismo. También pueden estar vinculados con la evolución de nuestra exposición a ciertas dolencias, incluido el cáncer”.
El estudio de los tumores malignos a la luz de la epigenética va para largo: los investigadores apenas han comenzado a entrever cómo influye en la memoria de la célula. no en vano, hoy por hoy, es el campo más caliente de la biotecnología. Jay Bradner y sus colegas, incluyendo a los especialistas españoles del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) o el Instituto Biomédica de Bellvitge, solo están empezando a explorar un territorio desconocido